Ciudad a caballo de la modernidad y la tradición
Pues como os contaba al final de la parte 1, al llegar a Guangzhou (Cantón), sobre las 9 de la noche y lloviendo, cogimos taxi en el aeropuerto sin utilizar Didi… ¡¡¡ERROR!!!. Arrancamos y cuando ya salíamos del aeropuerto, el taxista nos dice que el coste del viaje serían 530 yuanes y Alipay marcaba apenas 130… eso son 60€ frente 16. Ya no podíamos bajarnos Y además estaba lloviendo. Al llegar al hotel, le pagué 600 y no me devolvía el cambio… varias veces tuve que reclamarle usando el traductor del móvil porque claro, inglés no tenía ni idea el individuo. Novatada que aprendimos. Luego cada día nos desplazábamos con Didi a todas partes y era super efectivo y barato, trayectos de 15 km podían costar sólo 3€, por lo que no usamos para nada el metro. Cantón no tiene tranvía como Hong Kong.
Ahora hablemos de la ciudad. Al igual que Hong Kong, Gungzhou tiene un tráfico frenético. No se respeta nadie, ni a los peatones… Se cruzan motocicletas, coches, bicicletas y transeúntes por todas partes. El peligro más grande son las motos, hay miles, principalmente de servicios de delivery… no respetan ni los semáforos y debes ir con extremo cuidado para que no se te lleven por delante.
Entre coches son igual de irrespetuosos y temerarios. Cambian de carril constantemente y les da igual si viene otro coche… se meten igual… se pitan y siguen. Fuimos testigos de varios accidentes.
Es una enorme ciudad que roza los 20 millones de habitantes. Los ciudadanos se comportan de manera similar a los de Hong Kong. No respetan ningún orden de cola y aprovechan el mínimo despiste o espacio para ponerse por delante.
Viven también en enormes edificios con pequeños pisos. Las calles están llenas de restaurantes y puestos para comer. Pero cuando digo llenas es que estan todos seguidos, local tras local… Creo que debido a lo diminutas de sus viviendas, les es más cómodo comer por la calle que cocinar en casa… y de hecho no hay muchas tiendas de comestibles ni mercados comparado con las de comida o incluso ropa.
Respecto a la ropa, sorprende también ver los altos edificios con la ropa tendida en las rejas de las ventanas.
Otra curiosidad es que al pie de los edificios en construcción, se encuentran contenedores a modo de viviendas donde viven los trabajadores… ¡CON SUS FAMILIAS!

¿Qué ver en Cantón? Hay calles que definen perfectamente como es la ciudad, a caballo entre el comunismo y el mundo occidental. Beijin Road es una moderna calle donde se encuentran conocidas cadenas de ropa internacionales, una enorme pantalla 3D en la esquina de un edificio, esculturas, comida occidental, tiendas freakis,… vendedores de falsificaciones te persiguen por toda la calle para llevarte a callejones laterales donde tienen relojes, bolsos, etc de las principales marcas, y cuesta quitártelos de encima.


En los aledaños de Beijin Road, encontramos un gran templo Budista, el Dafo,… inmensas esculturas, espacios de rezo, devotos rezando…





Otras calles como Sinshian Road, es pura China. Mercados de comida y pequeños restaurantes, y abundantes tiendas de ropa de diario, juvenil y calzado “made in china”, de la que salen pequeñas calles donde la miseria es visible.



Tienen ciertas rarezas de origen nipón, como cafeterías donde compartes espacio con animales domésticos como perros o gatos…

Esta calle peatonal, deja de serlo por un par de cruces y luego se convierte en Enning Road, una calle moderna con cafeterías, restaurantes y tiendas donde hacen acto de presencia la juventud de la ciudad, y termina en el museo de la ópera, un edificio tradicional asiático con un riachuelo navegable y un puente, el Moon Bridge, cuya iluminación nocturna lo hace parecerse a la luna. Aquí pueden encontrarse puestos de trajes tradicionales que te maquillan y visten para poder hacer fotos de época.


Sorprende también la afición que tienen los cantoneses por la lotería… numerosos y enormes puestos callejeros donde se acumulan cientos de personas rascando los económicos cupones buscando su premio.
Sin duda es obligada visita la Torre de Cantón, el edificio de comunicaciones más alto de China (488 metros) y el tercero del mundo. Es atracción turística y se puede subir con su correspondiente coste.
En la cúpula, dos atracciones, una silla de caída libre de 30 metros y las Bubbles, cabinas esféricas de cristal que dan la vuelta al edificio permitiendo visionar Guangzhou en 360 grados. Ideal visitar al atardecer y por la noche para ver los magníficos edificios modernos iluminados así como el río de la perla, el enorme río navegable que cruza la ciudad. Desde este rio pueden realizarse tours en barco también aconsejando se hagan por la noche.


Es posible ir de shopping en malls que cuentan con las habituales cadenas de ropa y calzado como Nike, Adidas, HM, Zara, New Balance, etc, pero olvidaros de precios atractivos. Si queréis hacer compras, os aconsejo marcas locales por tener algo distinto.
En cuanto a la comida, similar repertorio a Hong Kong, mucha comida local y algunas cadenas occidentales.
Sin duda una experiencia y oportunidad para conocer la cultura oriental.
Si no has visto nuestro post sobre Hong Kong, aquí lo tienes: CHINA… El viaje. Parte 1: Hong Kong – Vending Talks